Evaluación de Impacto Social

Meterle energía al desarrollo rural: nuestro proyecto de electricidad sustentable y autónoma.

Uno de nuestros proyectos actuales, y uno de nuestros favoritos, es un esfuerzo para llevar energía eléctrica sustentable a las comunidades cafetaleras de las sierras de Oaxaca y Chiapas, contribuyendo con ello a que emprendan un camino de desarrollo más limpio que el que el país ha seguido hasta la fecha, con procesos productivos más eficientes que los que se usan ahora, mejorando la calidad de vida y el desempeño económico local.


Ubicadas en los bosques de niebla del sureste mexicano, en abruptas serranías de muy difícil acceso, las localidades con las que el proyecto trabajará viven a merced de deslaves, tormentas, huracanes y otros desastres naturales que dañan seriamente la infraestructura eléctrica y hacen de los apagones algo cotidiano, lo que ha impedido el uso de cualquier tecnología que requiera energía constante y confiable, por lo que la productividad de los emprendimientos locales es mucho menor de lo que podría ser. Paradójicamente, esta misma geografía que hace tan vulnerable su conexión a la red nacional les da un gran potencial para la producción de energía con fuentes renovables.


Son lugares con fuertes caídas de agua y barridos por vientos poderosos. Cuando no reciben directamente una fuerte irradiación solar, basta con ir un poco ladera arriba para encontrar puntos que sí disfruten de ella. Si estas comunidades no han podido aprovechar este potencial ha sido por limitantes tecnológicas y por la falta de personal capacitado. Ésta es la situación que pretende resolver el proyecto que tenemos en marcha.


Nuestro objetivo principal es desarrollar un modelo de generación de energía eléctrica a través de un sistema híbrido que combine fuentes de energía solar, eólica y mini-hidroeléctrica para satisfacer las demandas de los procesos productivos locales. Además de la construcción del sistema mismo, se formarán en las comunidades locales las capacidades para manejarlo, tanto técnicas como empresariales, y se establecerán las instituciones necesarias para su correcta gestión.
Hasta ahora -es un proyecto que apenas arranca, aunque empezó con mucha fuerza- lo que hemos detectado ha sido un fuerte potencial para la producción de energía hidroeléctrica en las comunidades, y una enorme necesidad de innovar para que la presencia de electricidad constante y confiable ayude a detonar nuevos procesos productivos.


No es un trabajo sin retos, pero las experiencias en otras latitudes, y la enorme disposición que hemos encontrado entre organizaciones y comunidades para entrar en un proceso como éste, nos hacen tener mucha esperanza. Ya en Indonesia hubo un esfuerzo similar, y proyectos como el del Barefoot College han sido pioneros en la materia y nos han dejado experiencias muy valiosas.


Esperamos con este trabajo ayudar a detonar nuevas oportunidades económicas en estas zonas, de muy alta marginación, pero también de una riqueza cultural y ambiental impresionante.